La matanza de personas por sus creencias está alertando a la población porque de las víctimas se está “cosechando” sus órganos. Según la investigación del Tribunal de China, el gobierno está tomando los corazones, riñones, pulmones y piel de los perseguidos.

“La sustracción forzada de órganos a presos de conciencia, incluidas las minorías religiosas se ha cometido durante años en toda China en una escala significativa, y eso continúa hoy. Esto involucra a cientos de miles de víctimas”, expresó el abogado defensor del caso, Hamid Sabi.

Los crímenes allí expuestos son equivalentes a los de lesa humanidad y también genocidio.

“Cortar los corazones y otros órganos de personas vivas, inocentes, inofensivas y pacíficas constituye una de las peores atrocidades masivas de este siglo», agregó.

Al parecer, las victimas de persecución religiosa, quienes son los principales afectados, son los principales “donantes de órganos” para “salvar vidas”.